Éxito artistico en el festival de las Palmas (Lima). 15 de Abril de 2006. (VICENTE BARRERA INDULTA EN EL FESTIVAL DE LAS PALMAS)

 

Fotos gentileza de Agustín Carbone

 

Con la plaza llena se lidió un excelente encierro de Roberto Puga. Destacó el cuarto, que fue indultado por Vicente Barrera.

 

 

 

Vicente Barrera, oreja y dos orejas y rabo simbólicos; Rafael Gastañeta, cuatro orejas; Renzo Corno, vuelta al ruedo.

Cabe recordar que hace exactamente un año, fue en ésta misma plaza donde Vicente Barrera se lesionó y estuvo toda la temporada en el dique seco por la rotura de ligamentos.

 

Su vuelta fue aplaudida con cariño y más al ver su excelente estado y su gran toreo que hizo que los aficionados limeños se pusieran en pie pidiendo el indulto ante la gran faena y el buen astado de Roberto Puga.

Barrera volvió con su toreo vertical,  elegante y personal.

 

Vicente Barrera, ganador de Escapulario de Oro 1996, será cabeza de cartel en  Feria de San Juan Bautista  de Chota que se celebra del 25 al 27 de junio.

 

      

 

Crónica de Magaly Zapata

Cinco bravos y muy nobles animales de Roberto Puga fueron la razón para que los diestros actuantes no sólo cortaran orejas sino que se sintieran cómodos en la cara, casi como toreando en el salón de su casa. Oreja y dos más rabo simbólicos en el indultado se llevó el valenciano Vicente Barrera; cuatro fueron al esportón del local Rafael Gastañeta y una pudo ser para el aficionado Renzo Corno, que dio una más que merecida vuelta al ruedo.

Desatendiendo aquello de la antigüedad el lector nos permitirá empezar por el de casa porque Rafael Gastañeta, acaso el mejor torero que a dado nuestra tierra, volvía a su ruedo luego de cuatro años de haber dejado el toreo en activo. Toreó por estar presente en el homenaje a su padre y Dios quiera que se anime a hacerlo profesionalmente otra vez.
Su primer astado fue muy encastado y ante él acusó la falta de continuidad aunque, claro, lo que bien se aprende nunca se olvida. De ahí que nos hiciera disfrutar con un ramillete de verónicas que el animal tomó con son y amplitud por el lado izquierdo y en el inicio de faena por bajo con la rodilla flexionada, también en algunas tandas por derecha, largas y asentadas que calentaron el ambiente. La estocada desprendida que hizo rodar al animal motivó la generosa petición del doble premio.

 

  
 

Otras dos y muy merecidas se llevó del “veraniego” que cerró festejo. Un animal con mucha clase en su entrega, que iba humillado con generosidad en su acometida y permitió estar al torero, incluso relajado en algunos pasajes del trasteo. El animal no se cansó de embestir largo y noble por ambos pitones, incluso con galope al final de la obra. El inicio relajado con la derecha y luego los naturales, todo en tono cadencioso, suave, largo y ligado, sobre su propio eje. Pases hilvanados con el exquisito temple que le brota de su alma torera, sintiéndose y haciendo sentir. Tras este fugaz paso sólo queda pedir… ¡vuelve Rafael! que el Perú taurino te necesita.

Volvió también el valenciano Vicente Barrera para demostrar que la lesión a la rodilla sufrida en el mismo ruedo estaba superada y retribuir con su entrega la forma cómo los palmeños lo habían tratado en su primera visita. Bien estuvo en el primero siendo siempre fiel a su personalidad torera, la del verticalismo hierático que imprime en cada trazo. Pero extraordinario y exultante de torería y entrega estuvo en el 4º.

“Rumoroso” No. 28 ha sido el primer indultado en Las Palmas, porque fue bravo y noble y porque el torero dejó ver sus muchas virtudes. No dijo mucho con la capa pero se explayó en su particular repertorio con la muleta. Desde sus parsimoniosos estatuarios, hundido el mentón en el pecho, hasta los derechazos pasándose al noble por esa cintura inquebrantable para conseguir luego un toreo en redondo que cuando no tuvo solución de continuidad enardeció al graderío luego con tres circulares invertidos. Y como olvidar el manejo de la zurda cuando con un toque suave por abajo convencía al novillo y, ahí puesta, engarzaba la obra que fue abrochada con la entrega de unos molinetes de rodillas. Disfrutó el torero, la enorme sonrisa en su cara lo delataba, y nos hizo disfrutar a los presentes.
 


Nuevo en esta plaza, el aficionado Renzo Corno tuvo en suerte un muy noble animal que lució pocas fuerzas acaso agravado por la voltereta que sufrió al enterrar los pitones en la arena al tomar con celo los primeros lances de capa. Por eso fue inteligente el inicio de faena que planteó, a media altura y sin quebrantar aunque ligando siempre los derechazos. El toreo con la zurda no tuvo la misma continuidad pero algunos naturales sí que resultaron largos, lentos y templados, llamó la atención la suavidad en el toque para citar así como la extensión del pase de pecho para cerrar las series. La estocada entera, pelín delantera cerró su labor. Renzo venía precedida de triunfos en Jerez y Morelia y no defraudó. Le queda mucho por recorrer pero dejó ver que tiene ideas claras y mucha decisión. ¡Suerte en la nueva apuesta torero!

En cuanto al ganado reseñar que una vez más el hierro de Roberto Puga, una tradición en este cartel, confirmó el buen momento por el que pasa. Cinco animales de cuatro sementales reflejan el nivel contrastado que brinda a los cruces. Todos embistieron con nobleza y sin remilgos, sin buscar querencia, sin ampararse en tablas aunque con un punto de falta de fuerza que esperamos pueda revertirse en los siguientes productos.

Un cartel importante, acaso el más rematado de los últimos años, consiguieron armar los organizadores del festival taurino en el club de playa Las Palmas, al sur de Lima. Enhorabuena por el esfuerzo y empeño que ponen año tras año en fomentar la fiesta brava y crear afición.
 

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