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San Cristóbal: Rincón corta la única oreja; buena faena de Barrera
Por:VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ "EL VITO"/A.B.
SAN CRISTÓBAL (Venezuela). El matador de toros César Rincón ha cortado
la única oreja del festejo que se ha celebrado hoy en la plaza de toros
de San Cristóbal (Venezuela). El colombiano realizó una completa faena a
un toro con el hierro de Rancho Grande que hizo cuarto. Destacó también
Vicente Barrera que malogró con la espada una gran labor y dio la vuelta
al ruedo.
Con lleno se han lidiado toros de El Prado (1º, 3º, 5º y 6º) y Rancho
Grande (2º y 4º).
César Rincón, palmas y oreja; Vicente Barrera, palmas y vuelta al ruedo
y Marco Peña "El Pino", ovación en ambos.
En la noche de hoy se celebrará un festival taurino a beneficio de la
Escuela Taurina de San Cristóbal en el que participarán los matadores
españoles, Vicente Barrera, El Fandi y Serafín Marín, el colombiano
César Rincón y los venezolanos Marcos Peña "El Pino" y El Maravilla.
Por:
Rubén Darío Villafraz Paredes , Venezuela
Seco y singular fue el toreo desplegado por el diestro valenciano
Vicente Barrera, quien esta tarde malogró un triunfo cantado. En el
segundo de la tarde, ante el flojito morucho que pechó en suerte,
Barrera ligó en un palmo de terreno series por la derecha e izquierda de
meritoria ejecución en los medios del ruedo, sacando partido la bondad y
recorrido de un astado noble a mas no poder y que tuvo en las manos de
Vicente Barrera el mejor bálsamo a una tarde que tuvo verdadero interés
en el tendido a lo largo de su desarrollo.
Emborronaría su labor ante este toro, después de necesitar medio
espadado en buen sitio, y dos descabellos, para al final recibir palmas.
Mejor actitud se le vio en el quinto, un toro noble a más no poder como
el resto del encierro, el cual lanceó a la verónica de excelente manera,
rematando con media de estética suprema. El ligero puyazo con el que fue
castigado fue mero tramite a lo que posteriormente desgranaría el torero
ibérico, una faena ligada en un palmo de terreno, en el personal y mas
puro estilo de un torero querido por esta afición, el cual de nuevo ha
entrado en el sentir de muchos quienes añoramos tardes de gloria de este
diestro en arenas venezolanas.
El burel de rebrincada embestida tuvo en el temple, firmeza de pies, y
dominio de escena, la mejor dosis para labrar una faena de empaque y
mucho valor artístico. Una pena que el mal uso de nuevo con la espada
malograra un triunfo seguro, requiriendo de tres pinchazos en todo lo
alto, además de un descabello, para el público, al final obligarle a dar
la vuelta al ruedo.
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