El Detalle 2ª Fallas - Por instantes volvió el genuino Barrera
Por: Alfonso Sanfelíu , España
Martes, Marzo 16, 2004 20:45:00 Hora GMT (Burladerodos.com)

A pesar del clima, desapacible y a contraestilo, que se padeció en la segunda de abono del ciclo josefino, quien no faltó a la cita con la afición valenciana fue el toreo puro y sentido de Vicente Barrera. Hoy en coso valenciano y ante un aforo casi cubierto, el aficionado al toreo volvió a vibrar con la forma de entender el toreo de este diestro.

Valencia (Esp.).- La segunda de Fallas comenzaba, una tarde más, con un cielo cerrado sobre sí mismo sin dejar posibilidad alguna a que el sol apareciese en la primera feria de la temporada taurina. Tarde de abrigos, de frío y de un respetable que acudió al coso valenciano llenando casi la totalidad de los tendidos, si bien las nayas presentaban más claros que llenos.

En el cartel tres hombres que invitaban a dejar a un lado las inclemencias climatológicas y soñar, de una vez por todas, con el toreo. Un toreo que con Jesulín de Ubrique, Barrera y El Fandi se podía dar en todas sus vertientes si bien, al final, solo pudimos ver una, la versión auténtica y pura del diestro valenciano.

Bastó que saltase el segundo bis de la tarde, “Majoleto”, para que ante él, Vicente Barrera dejase claro -a las primeras de cambio- que este año viene con la intención de revalidar triunfo. Y a fe que lo persiguió, porque si no llega a ser por el segundo de su lote, manso y parado en solemnidad, estaríamos hablando de una nueva puerta grande de Barrera, quedando a la espera de su paseíllo en el día de San José, tales honores.

Pero el destino ha querido que Barrera no cruzase esta tarde el umbral de la gloria en hombros, aunque sucedió algo mejor, y fue poder reencontrarnos de nuevo con el toreo puro y primigenio del Vicente Barrera que a todo el toreo encandiló cuando debutó una mañana de sol radiante ante su afición.

Fue en tan solo dos tandas con la mano diestra, donde Barrera nos recordó que su toreo es de lo mejor que se puede ver en el panorama actual, siempre que las cosas vayan a favor evidentemente, y bastó una tanda en redondos -tan solo una- con el toro cosido a la muleta, corriendo la mano, la figura mayestática, el ademán despreciando al burel, y las muñecas llevando al astado por donde ellas querían, para hacer “crujir” de nuevo a la afición.

Derechazos que fueron tan solo cuatro y el de pecho, lentos, dominantes, tranquilos pero vibrantes que nos hicieron soñar -una vez más- con el toreo del valenciano.

La tarde, afortunadamente dio para más, porque después, en el tercero y el sexto llegó “El Fandi” , desplegó su poder taurómaco y “enfandiló” a la afición con su entrega, su honestidad, su honradez, su derroche de facultades así como su temple, mando y firmeza en el toreo, pero ¿qué quieren que les diga?.

Tiempo habrá para hablar del granadino, porque hoy, de la segunda de abono, me quedo con la faena de Barrera al primero de su lote. ¿Chovinismo? No, no lo crean, porque lo que les cuento es verdad, y hoy -en Valencia- todos hemos vuelto a disfrutar con la emoción del toreo, en la muleta y muñecas de Vicente Barrera.

Crónica Valencia (2ª Fallas) - El frío se despejó...por momentos
Por: Carlos Bueno , España (Burladerodos.com)
Martes, Marzo 16, 2004 21:20:00 Hora GMT

Tres cuartos de plaza. Toros de Núñez del Cuvillo (el 5º como sobrero al devolverse el 2º por inválido y correrse turno) bien presentados. 1º soso, 2º encastado y de gran juego, 3º con genio, 4º y 5º deslucidos, 6º noble aunque justo de fuerzas. Pesos: 527, 520, 516, 525, 540, 515 kilos. Jesulín de Ubrique, saludos tras aviso y silencio. Vicente Barrera, oreja y silencio tras aviso. El Fandi, vuelta tras petición y oreja con petición de la segunda. Incidencias: Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio.
Valencia (Esp.).- El frío era el mismo de ayer, pero los toros eran diferentes, por suerte. Diferentes en comportamiento, y, aunque la corrida de Núñez de Cuvillo en general no acabó de romper, saltaron al ruedo varios ejemplares con movilidad -anhelada movilidad- que posibilitaron que nos olvidásemos por momentos del frío y del “chirimiri” que de vez en cuando amenazaba con dejarse de bromas y convertirse en lluvia de verdad.

De entre los de mejor nota hay que destacar al primero y al sexto, justos de fuerzas pero nobles, sobre todo el que abría festejo. Pero si hubo uno de matrícula de honor, fue “Majoleto”, que debía salir en quinto lugar pero que lo hizo en segundo por correrse turno al ser devuelto el titular por inválido.

“Majoleto” tuvo fijeza, prontitud y hasta fiereza, lo que le dio categoría y emoción a la faena de Vicente Barrera, y repitió incansable sus embestidas en la muleta del valenciano que aguantó firme tal caudal de embestidas. No fue un toro fácil, evidentemente, ni completo, porque fue mejor por el pitón derecho que por el izquierdo, pero permitió al matador valenciano que se mostrase como el Barrera de siempre, quieto, firme, valiente y corriendo la mano para ligar los pases sin enmendarse. Lástima que su quehacer bajase enteros en las dos últimas tandas, aunque la gran estocada no dejó que se enfriasen los ánimos.

Con el quinto poco pudo hacer, pues éste no tuvo la voluntad de embestir en ningún momento, y así es imposible.

El Fandi empató a una oreja in extremis, merced a su disposición. Querer, querer y querer, ese fue el secreto. El granadino tuvo que poner la emoción que no tenía el astado, siempre a la defensiva, sin entregarse en ningún momento y embistiendo a media altura. El Fandi se metió en su terreno y con tesón le extrajo todo lo que tenía dentro. El mérito fue suyo.

Antes se le había pedido una oreja del tercero, un toro áspero que calamocheaba y que, pese a su nula clase, embestía con cierta emoción. El Fandi tragó cuando hubo que hacerlo, le dio la media distancia que requería, pero la faena no acabó de tomar el vuelo necesario para poner a todos de acuerdo, en especial al presidente.

Lo de las banderillas fue cosa aparte. Si exceptuamos su segundo par, el resto fue sencillamente perfecto. Un portento de facultades, corriendo para atrás y dejándose llegar los pitones a la pechera. Lo dicho, punto y aparte.

Jesulín pasó por Valencia sin decir gran cosa. La faena al primero fue tan pulcra y templada como anodina y sosa, y la del cuarto fue parecida. Le faltó garra, fibra, entrega, y además no se molestó en sacar a las afueras a un animal que mostró su querencia a tablas en todo momento.

                             
      RAFA CARRIÓN (mundotoro.com)

VALENCIA (España) Vicente Barrera y El Fandi han cortado las primeras orejas de la feria de Fallas de Valencia. El valenciano obtuvo su trofeo del segundo de la tarde, un sobrero del hierro titular con mucha transmisión, muy enrazado, que daba importancia a cuanto se le hacía. Barrera aguantó firme las acometidas del astado en un trasteo basado en la mano derecha aunque quizá un punto acelerado.

El granadino por su parte se mostró decidido con capote y banderillas en sus dos astados. Al sexto, un toro noble pero de escasa fortaleza le realizó una faena muy enfibrada que conectó mucho con el público. Tras una gran estocada se pidió con fuerza el segundo trofeo pero el presidente no tuvo a bien concederlo. Abrió el festejo Jesulín de Ubrique, que tuvo una actuación muy seria con el primero, un toro que se fue apagando conforme discurría el trasteo. El cuarto en cambio, tuvo calidad pero se rajó enseguida.

Con tres cuartos de entrada se han lidiado toros de Núñez del Cuvillo, el segundo como sobrero, bien presentados y de distinto juego. Jesulín de Ubrique, ovación tras aviso y silencio; Vicente Barrera, oreja y silencio tras aviso; El Fandi, vuelta al ruedo tras petición y oreja con petición de la segunda.

BARRERA Y EL FANDI CALIENTAN LA TARDE (crónica completa mundotoro.com)


Continua la feria fallas con un clima frío y desapacible que invita muy poco a ir a los toros. En la tarde de hoy, el viento sopló fuerte en algunos momentos y ayudó a que se notara una mayor sensación gélida. El espectáculo, que en su primera mitad contribuyó a paliar en parte el frío ambiental, terminó por contagiarse del mismo e hizo que el público, al igual que ayer, terminara en parte abandonando sus localidades.

Vicente Barrera cortó la primera oreja de la feria a un enrazado astado, jugado de sobrero, y que se desplazaba más largo por el pitón derecho. El valenciano le hizo una faena larga y un tanto rápida en la que la mejor virtud fue el aguante del diestro durante las primeras series. Con la mano izquierda apenas lo intentó y quizás, esa circunstancia enfriara un tanto los ánimos del cónclave.

Con su segundo, falto de calidad pero fácil para el torero, Barrera aprovechó la calma del viento y lo sacó a los medios para evitar que el toro se le fuera a las tablas. Sin embargo, obtuvo como resultado un trasteo deslavazado y de escaso acoplamiento.

El Fandi pudo salir en hombros de no ser porque la presidencia le denegó un trofeo de su primer enemigo cuando lo pidió la mayoría del público. El granadino anduvo toda la tarde con muchas ganas de agradar y sin escatimar esfuerzos, destacando en el toreo de capote y en sufuerte, las banderillas, tercio éste que aunque no llegó a cuajar en su conjunto sí que hubo pares sueltos de muchísimo mérito.

Sus faenas de muleta resultaron algo desiguales ante dos toros de distinta condición; molesto y con genio su primero y noblón pero deslucido su segundo. Sin duda alguna la estocada a este último, unida a la muerte espectacular del toro contribuyó a que el público solicitara un nuevo trofeo que esta vez sí concedió el palco.

Una actuación muy entonada llevó a cabo Jesulín ante el astado que rompió plaza, un toro noble pero sin calidad, y al que le costaba tomar los engaños cuando se le obligaba. El de Ubrique le hizo una faena muy templada con la mano derecha, lado por donde más largo se desplazó el animal. Su segundo, pronto y con mucha calidad, buscó muy pronto el abrigo de las tablas. El gaditano no pudo sacar lucimiento pese a que algunos muletazos sueltos resultaran agradables a la vista.
 

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